- Carolina Silva, ingeniera mecatrónica e ilustradora, representó a la Universidad de Chile en la Robosoft 2026, organizada por la IEEE Robotics and Automation Society (RAS), una de las comunidades de robótica más importantes del mundo. La estudiante de postgrado del DIMEC presentó avances de su tesis doctoral, además, de dos piezas artísticas en la Art Gallery del evento.
En Kanazawa, ciudad de Japón, localizada en la isla de Honshu, se realizó la novena versión de la RoboSoft. Durante la edición 2026, desarrollada entre el 7 y 11 de abril, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas fue representada por Carolina Silva, estudiante del Doctorado en Ingeniería Mecánica.
Su participación la convirtió en la primera persona que representa a la Universidad de Chile en este evento global, lo que le otorga un valor aún más simbólico a su viaje.
“Significa mucha ilusión poder representar a Sudamérica, ya que sólo conocí a dos participantes de Ecuador que estudian en universidades de otros continentes. Poder visibilizar nuestro trabajo desde esta región en un evento de este nivel es muy significativo para mí y para la universidad. Además, entiendo que fue la primera participación de la Universidad de Chile en Robosoft y me alegra muchísimo haber sido parte de esta primera experiencia”, detalló.
Su paso por esta conferencia, cuyos orígenes se remontan al año 2018 en Livorno (Italia), estuvo marcada por su amplitud de intereses y saberes. De profesión es Ingeniera en Mecatrónica, además, tiene una faceta artística indiscutible, marcada por su rol como ilustradora.
Para este encuentro envió dos piezas artísticas: una fotografía de un dispositivo auricular con módulos blandos que representa una extensión de expresión, titulada “Urban Siren”. Y una instalación artística llamada “To Touch a Story”, donde módulos blandos varían su rigidez acorde a la emoción del texto de un cuento.
La estudiante de postgrado de la Casa de Bello relató que estas piezas se exhibieron en el Art Gallery, una sección en su segunda versión dentro de esta conferencia de Robosoft.
“Sentí que mi propuesta artística les gustó bastante a profesores y estudiantes de Japón, especialmente por la temática de emociones y la vía táctil. Incluso un profesor de Tokio me comentó la necesidad de desarrollar estas líneas debido al alto nivel de estrés. Me sorprendió mucho que algo que no estaba dentro de mis inspiraciones iniciales generara tanto interés y me dio nuevas ideas de aplicación”, detalló.

Avances de tesis doctoral
Esta instancia, organizada por la IEEE Robotics and Automation Society (RAS), una de las comunidades de robótica más importantes del mundo, también contó con una serie de workshops, charlas, foros y competencias.
Además, se llevó a cabo un foro industrial, que fue un espacio de conexión con el sector productivo, donde se presentaron empresas emergentes en este ámbito. Este año, la temática se centró en cómo la investigación en robótica blanda, materiales y campos relacionados ha pasado de los laboratorios al mundo empresarial.
En este ámbito más científico, Silva aportó con “un ´extended abstract’ relacionado con la instalación para presentarlo como póster y que su esencia mecánica es la base de mi tesis de doctorado. Felizmente este trabajo fue aceptado en un journal Q1 y será publicado en septiembre”, adelantó.
Respecto al intercambio con investigadores y equipos de otras partes del mundo, la alumna del doctorado del DIMEC evaluó esta experiencia como una de las mejores que ha tenido.
“Tu visión va más allá de lo que indirectamente te limita, como materiales, posibles tipos de manufactura, o sesgos de diseño. Puedes ver lo cercano de realizar un experimento que inicialmente parece no viable y de la creatividad en pensar en diferentes soluciones a uno o varios problemas”, añadió.
Por otro lado, pudo compartir dudas, recibir sugerencias y generar nuevas ideas, ya sea de aplicación o de cómo alcanzarlas. Además de conectar con personas con intereses similares que podrían aportar su formación y línea de investigación.
Sin duda, este viaje a Japón será una experiencia que influirá en su formación académica en diferentes aristas. “Por ejemplo, pensar en estrategias para conformar equipos de investigación mucho más robustos en la universidad, fortalecer contactos para realizar estadías cortas y colaborar en nuevos temas. Así como también sentí la necesidad personal de subir mi nivel en la publicación de más artículos científicos y afinar mi línea de interés en la investigación científica”, manifestó.
En esta línea, también resaltó al mundo productivo, señalando que “quedé muy asombrada de que aquí, localmente, existen muchas industrias que crean materiales valiosos para la robótica blanda: conductivos, flexibles, adhesivos e incluso con propiedades de regeneración. Lamentablemente, no todos se pueden exportar aún, pero es un punto muy fuerte para Japón y países desarrollados, donde estas industrias permiten explorar e investigar nuevas características y diseñar estructuras más avanzadas, dando como resultado publicaciones innovadoras”.

Robótica blanda: nueva alternativa para desafíos complejos
La robótica blanda es una disciplina que surge como una alternativa a la robótica tradicional. Se caracteriza por su enfoque innovador en el diseño y desarrollo de robots, los que se construyen a partir de materiales flexibles.
Para Silva esta rama ha ido adquiriendo relevancia dentro del mundo de la ingeniería y tecnología en un contexto marcado por la incertidumbre, donde se requiere conectar diferentes ámbitos del conocimiento para resolver de mejor forma los desafíos que se presentan.
“Hoy y el futuro requieren adaptabilidad, flexibilidad y seguridad en la interacción fuera de la industria, que ya tiene un gran avance y pilares sólidos. Pero no así en la interacción con el mundo real, que es más análogo, irregular, cambiante y no estructurado. Por eso la robótica blanda está tomando fuerza en diversas áreas, además de permitir una sinergia con otras ramas como química, medicina, arte, psicología, entre otras”, explicó la especialista.
Por Comunicaciones DIMEC
