Ingeniera del DIMEC recibe reconocimiento del Colegio de Ingenieros de Chile
  • Francisca Moreno, Ingeniera Civil Mecánica formada en el DIMEC, fue destacada por el Colegio de Ingenieros de Chile por su trabajo de tesis, donde abordó un fenómeno físico que, por el momento, no tiene una respuesta clara y en el que a través de su investigación aportó en esta materia.

Por Comunicaciones DIMEC

Francisca Moreno Caranza estudió en el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y, recientemente, recibió un reconocimiento por parte del Colegio de Ingenieros de Chile, que la destacó como “Mejor Titulada 2023”.

El premio fue por su trabajo de tesis: “Evaluación numérica de bandas de transmisión en metamateriales mecánicos blandos sometidos a deformación vía elementos finitos”, que consistió en investigar y explicar el comportamiento de un fenómeno físico que, de momento, no tenía una respuesta clara y que, además, implicó trabajar con personas de otra disciplina: Física.

“Para mí trabajar con personas de física era un doble desafío, pues en mi primer año los ramos físicos fueron los que más me complicaron, sin embargo, después agarré el ritmo y por cosas de la vida, se dio la oportunidad de hacer mi trabajo de título sobre unos metamateriales desarrollados en el Departamento de Física y me pareció una buena idea cerrar mi ciclo universitario con el área que en un inicio me hizo dudar de mis capacidades, pero que en esta ocasión, en mi último año de universidad, la historia sería diferente, pues llegué con más valentía y fuerza de la que nunca antes había tenido en la universidad”, contó.

Tras recibir este reconocimiento, la ingeniera civil mecánica, se refirió al premio, su trayectoria como estudiante, el recuerdo que tiene del DIMEC y cómo se inclinó por estudiar esta carrera.

Matemáticas, esfuerzo y perseverancia

Desde sus inicios en la educación básica hasta su paso por la universidad estuvieron marcados por el esfuerzo y la perseverancia. Etapas en las que siempre estuvo acompañada por su familia, destacando su apoyo como algo fundamental en su proceso formativo.

Al reconstruir su vida como estudiante, recordó que recibió un premio en el Liceo Tajamar de Providencia, donde estudió la enseñanza media, por ser el mejor rendimiento de la promoción 2016. A su memoria también vinieron sus dos primeros años en la Universidad de Chile, que catalogó como difíciles porque implicó conocer y aceptar las malas calificaciones y adaptarse a un ritmo diferente, aunque siempre sin rendirse.

“Recibir este reconocimiento me hace recordar y hacerme consciente de que sí fui capaz de lograr mis objetivos, por muy cuesta arriba que estuviese el camino. Mi papá siempre me ha dicho, ´Panchita, sea lo que sea que estés haciendo o trabajando, siempre recuerda ser la mejor´, y eso trato de hacer”, relató Moreno.

Desde el colegio sus profesores y profesoras la exhortaron a estudiar ingeniería en la Casa de Bello, ya que siempre destacó por sus resultados en matemáticas; y si bien, inicialmente, pensaba especializarse en Ingeniería Civil Química una corazonada y la indagación personal, tomando asignaturas de ambas carreras, la hicieron inclinarse por la Ingeniería Mecánica.

“Sinceramente, escogí estudiar esta carrera por una corazonada, pero consciente de que me gustan los desafíos”, sentenció.

Al mérito académico también se sumaron valores como la ética, excelencia y compromiso, y su calidad humana, que fue destacada en redes sociales por sus más cercanos.

Ante la pregunta de ¿Cómo tiene que ser un ingeniero/a del Siglo XXI para aportar a los desafíos que tiene Chile? Francisca Moreno señaló que: “A mi juicio, aparte de manejar lo técnico es importante desarrollar las habilidades sociales, pues permanentemente estamos comunicando (de manera verbal o no) y para mí es clave generar un diálogo que vaya más allá del cordial ´hola buenos días´. Personalmente me gusta conocer mi entorno, incluyendo a todas las personas con las que una se vincula día a día en la universidad, pues así el día de mañana si la persona tiene alguna eventualidad, sabrá que le puedo tender una mano amiga”.

Su paso por el DIMEC y CEIMEC

Según detalló, en su paso por el Departamento de Ingeniería Mecánica, tuvo la oportunidad de compartir con muchas personas: profesores/as, personal de colaboración de la universidad y sus compañeras y compañeros, con quienes tuvo un diálogo permanente.

Recordó con especial afecto al Dr. Rubén Fernández Urrutia, sobre quien comentó que fue “uno de los mejores profesores que pude haber escogido para mi trabajo de título, ya que no sólo me ayudó en lo técnico, sino que también me daba consejos para el futuro laboral y la formación de carácter en mi día a día, eternamente agradecida por todo su apoyo”.

El año 2023, fue parte del Centro de Estudiantes del Departamento de Ingeniería Mecánica, CEIMEC. Un espacio que destaca como una oportunidad única que le permitió desarrollarse como persona.

“A su vez, ser parte del CEIMEC en el 2023 me dio la oportunidad de desarrollarme un montón como persona, ya que pasé de tener vergüenza de hacer una pregunta o dar mi opinión en la primera reunión, a tener un diálogo permanente con entre todas/os las/os integrantes del CEIMEC, aplicando una escucha activa y planteando mis opiniones de manera correcta y lo más asertiva posible”, comentó.

Su paso por la Universidad de Chile y, en particular, por el DIMEC le permiten hoy, como una profesional titulada, enviar un mensaje y motivar a futuras generaciones de mujeres a inclinarse por la carrera de Ingeniería Civil Mecánica.

“Les diría que confíen en ellas. Si estudiar Ingeniería Civil Mecánica es algo que realmente quieren o les interesa, les diría que le den con todo y si en el camino surgen comentarios donde se sientan pasadas a llevar (a mí me pasó, pero en el primer semestre de plan común específicamente), les aconsejaría que lo comuniquen con su red de apoyo y que pidan ayuda, porque no estamos solas. También les diría que no tengan miedo a equivocarse. A mí me costó mucho, y a veces me sigue costando, ser consciente de que me puedo equivocar, de que no soy perfecta y durante estos años, mi experiencia ha confirmado la frase cliché ´de los errores se aprende´ y, a mi juicio, cuando damos nuestra opinión o participamos en clases sin estar 100% segura de que la respuesta esté bien, esa única acción nos aporta un montón en la formación de valentía y coraje que vamos formando a medida que avanzamos por la carrera”, sentenció.

La joven profesional de la Universidad de Chile fue reconocida junto a otras y otros 140 profesionales del país, quienes, según el Colegio de Ingenieros de Chile, tienen un futuro brillante para contribuir a mejorar la calidad de vida en el país.